A diferencia de las ciencias naturales -donde un físico estudia un átomo o un astrónomo analiza una estrella sin que estos objetos «interpreten» su propia existencia ni modifiquen su conducta por lo que la ciencia dice sobre ellos-, las ciencias sociales operan en un terreno radicalmente distinto. Los seres humanos no somos objetos inanimados; somos agentes informados que permanentemente interpretamos el mundo y le otorgamos sentido a nuestras prácticas diarias.
El cambio de época que San Antonio Oeste se niega a ver: entre el mito artesanal y el simulacro de las redes
No vivimos una simple época de cambios; transitamos, como advierte lúcidamente José de Souza Silva, un cambio de época. La distinción no es semántica: una época de cambios altera ritmos, herramientas o coyunturas; un cambio de época transforma los cimientos institucionales, las matrices productivas, las certezas colectivas y las formas de vincularnos con el territorio. … Leer más