El reciente tratamiento en el Concejo Deliberante del proyecto de iniciativa privada para desarrollar dos parques industriales -uno de 256 hectáreas en San Antonio Oeste y otro de 38 hectáreas en el Puerto de San Antonio Este- expone con nitidez las tensiones estructurales que atraviesan a los actores políticos e institucionales de nuestra región ante la inminencia del nuevo polo energético y portuario.