
Como si fuera tan sencillo hacer un texto para semejante personaje. Rey de los “rabusientos”. La impotencia y la angustia juegan un truco mano a mano mientras se muere la gente. Sin posibilidad de recupero.

Como si fuera tan sencillo hacer un texto para semejante personaje. Rey de los “rabusientos”. La impotencia y la angustia juegan un truco mano a mano mientras se muere la gente. Sin posibilidad de recupero.

Mucho se ha escrito sobre la misma. Viajando por la historia las posturas se entienden o se comprenden mejor. Esa unión con el objetivo de derrocar al «Eje» no sería permanente. Pero lo cierto es que en aquella oportunidad capitalismo y comunismo mancomunaron esfuerzos. Después de logrado el objetivo comenzó ésta etapa, ideologica, polìtica, social y económica.

Estoy convencido que la virtualidad al menos en lo referente a estudios superiores es una gran ventaja. Porque digo esto porque aquellos que en apariencia estamos “fuera del sistema” volvemos a sentirnos con la adrenalina de los nuevos desafíos. Esos que imponen las nuevas tecnologías. Por otra parte, las universidades han lanzado una serie de opciones que permiten a quienes estamos en diversas latitudes del país y del mundo formar parte de las cohortes en las distintas carreras.

Un gobierno. El que rige los destinos nacionales que será recordado por la historia. Como el testigo impávido de los índices mas elevados de mortalidad durante esta pandemia. Desorganizado. Indeciso. Con una serie de contradicciones que permite visualizar los errores y las omisiones.

Sereno. Callado. Calmo así me viene a la memoria la idea de verte. La tarde es gris en cancha de Independiente remplazaste en el arco a “Marino” Lodeiro ante su partida inesperada. Recuerdo tu grito a la barrera “déjenme solo” , la pelota fue a buscar el ángulo y la estadística dice que ganó Independiente.
Sometidos . Aquellos que pensamos y los que no. Como nos convierten en presas. Insignificantes. Dependientes. Dominados. Silenciados. Debemos trabajar. No parar de producir. En el intento nos enfermamos. Se enferman los nuestros y se mueren.

A veces me duele el alma cuando escribo. Siento una especie de sufrimiento. El ejercicio de escribir se repite hasta las lágrimas. Puede ser por los recuerdos. Quizá por los demonios internos que no descansan lastimando el presente. Desacelerando movimientos. El que escribe es solitario siempre.

El sol viene para abrazar silenciosamente este momento. No hay movimientos. No hay ruidos. Río Colorado. Descansa la ciudad. Como también hoy descansa su cuerpo. Es lo que pienso, aunque quizá otra sea la realidad para un mediocampista movedizo, rápido e inquieto. Así viene a mi recuerdo Carlos “Peluchi” Cartagena.

El agua viene como mansa aunque no todas las veces. Besa la orilla y sigue su tránsito, llevando vida, nutriendo los campos, permitiendo soñar tal vez con el progreso.

Observaba un resumen no finalizado. Casi como un intento de ir más allá y profundizar en las ideas. Rápidamente aparece la imagen de Michael Foucault. Para mi uno de los intelectuales más famosos. Alguien que dejó una obra que trasciende hasta nuestros días.