El tiempo ha pasado, pero el dolor y la indignación por lo vivido entre 2019 y 2020 siguen intactos. Aquel período no fue solo una crisis sanitaria; fue la radiografía brutal de una gestión desastrosa en todos los niveles gubernamentales.
El tiempo ha pasado, pero el dolor y la indignación por lo vivido entre 2019 y 2020 siguen intactos. Aquel período no fue solo una crisis sanitaria; fue la radiografía brutal de una gestión desastrosa en todos los niveles gubernamentales.