El gobernador Alberto Weretilneck marcó la agenda en el encuentro Energía ON 2026, celebrado en el Centro de Convenciones Domuyo de Neuquén. Bajo el lema “Energía que exporta futuro”, ante autoridades nacionales y directivos de las principales operadoras del sector (YPF, PAE, Vista, Chevron, Pampa Energía, entre otras), el mandatario ratificó que Río Negro dejó de ser un territorio de paso para transformarse en el nodo logístico, portuario y exportador clave de la Argentina. «El objetivo central de nuestra provincia es formar parte de la nueva Argentina energética con el Gobierno Nacional, con la hermana provincia de Neuquén y con el sector privado», afirmó, subrayando el desafío de ir tan rápido como la industria lo exige.
Actualmente, la provincia se encuentra en el epicentro de las mayores inversiones de infraestructura del país. Entre ellas se destaca el Oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), una obra de U$S 3.000 millones que conectará Añelo con Punta Colorada para transportar 550.000 barriles diarios, apoyada por una terminal marítima de exportación con seis tanques de almacenamiento y dos monoboyas. A esto se suman los grandes proyectos de Gas Natural Licuado: la iniciativa de Southern Energy (SESA), que prevé una inversión de U$S 7.000 millones para producir 6 millones de toneladas anuales de GNL y que ya registra avances concretos en su gasoducto onshore; y Argentina LNG, un proyecto de escala internacional proyectado en U$S 30.000 millones con unidades flotantes de licuefacción.
Para darle sustentabilidad a este despliegue, Weretilneck expuso cuatro premisas básicas que definen el modelo rionegrino: la estabilidad política, asumiendo estos proyectos con respaldo mayoritario; la seguridad jurídica, para que los contratos se mantengan firmes durante las próximas décadas; la previsibilidad económica, sosteniendo compromisos impositivos y ambientales en el tiempo; y el acuerdo social, garantizando que la mayor parte de los trabajadores y proveedores sean locales bajo el esquema 80/20.
Finalmente, el Gobernador enfatizó que este crecimiento solo tiene sentido si mejora la vida de los rionegrinos y fortalece el desarrollo provincial. A través de una planificación estatal que defiende los recursos propios y acompaña a las actividades históricas de la región, Río Negro consolida su rumbo estratégico: transformar el potencial no convencional en empleo real, infraestructura y oportunidades de largo plazo para su gente.