
Son momentos tristes los que vivimos aquellos que hemos sentido la alegría de saber que con jugadas y goles tuvimos al menos un grado de felicidad. Que nos marcó para siempre. Porque el ritual de poder ver los partidos de la selección nacional o un Boca River son sensaciones y situaciones que quizá no todo el mundo comprende. Pero nosotros sí. Así será siempre. Diego Maradona ya no está físicamente pero su recuerdo será permanente. Comparto con todos los lectores del sitio este sencillo homenaje…








