Un misterioso sueño

Ocurrió en una localidad de la Meseta de Somuncura. Ellos vivian algo aislados del centro urbano, del pueblo como le decimos comúnmente. A unos escasos 2 kilómetros, pero las actividades que realizaban eran rurales mayormente.

Una familia de cuatro integrantes, con costumbres de campo. Criaban algunos animales, más que nada para el consumo, y también se dedicaban a la huerta, a sembrar, plantar, transplantar árboles frutales, parrales de uvas y otras variedades.

Con ellos vivía un hombre de la línea sur, nativo de unos de los parajes cercanos al lugar , que habían ocupado como empleado.

Todos los días se encargaba de sacar las chivas y las ovejas a pastorear por las cercanías, y mantenía todo en orden tanto en el predio fuera de la casa, como en los corrales. Esa era mayormente su tarea diaria.

Para la familia era como un criado. Antes se lo llamaba así porque ya compartía afectos con ellos y era uno más en la casa.

Una mañana como tantas, Juan, era su nombre, sale a caminar con los animales y a la hora acostumbrada que solía regresar, ese día no lo hizo.
Era una tarde de verano y hacía mucho calor.

Empezó la preocupación de la familia y comenzaron a buscarlo.
Encontraron a los animales solos y dispersos. Los juntaron y continuaron con la búsqueda.
Dieron aviso a la policía ya que llegó la noche y no había rastros.

Transcurrieron varios días y continuaban el recorrido a caballo incluso, por las zonas periféricas.
Crecía la angustia de todos y la incertidumbre .

No pensaban en que se hubiera podido ir, escaparse a su pueblo, porque era una persona que se sentía muy bien con ellos. Allí había encontrado una familia, un hogar y siempre lo agradecía. Era imposible pensar eso.

Tanto los vecinos colaboradores en la búsqueda, como la policía, al finalizar el día, se acercaban a informar que no había noticias, ni rastro alguno.

Aquí viene el presagio :

Una de la hijas de esa familia , muy preocupada por la desaparición del muchacho, que ya llevaba varios días, una noche lo soñó.
Sueña que a orillas de una laguna seca, se dejaba ver lo que había sido o era un jahuel.

Un pozo tipo aljibe donde se solía juntar agua.
Ahí lo veía en su sueño . Estaba en el fondo y algo lo rodeaba. Algo se movía a su alrededor. Estaba muy oscuro y a Él lo veía tirado e inmóvil.

Se despierta sorprendida e inmediatamente avisa a sus padres. Ya había aclarado, ya se asomaba el sol por el noreste y se aprontaron para salir.

Se dirigen urgente al lugar indicado por la hija , recorren el lugar de la Laguna Seca, como le llamaban en el pueblo, y precisamente allí a pocos metros, encuentran el pozo.
Se acercan con cuidado. Un pozo profundo, seco, sin agua y con restos de basura.

Lo ven. Allí permanecía tirado en el fondo, rodeado de víboras . Respondió con mucha debilidad al llamado, y se dispusieron a sacarlo entre varias personas.
Sin fuerzas, pero con el gesto de alegría que lo hayan encontrado.

Una felicidad enorme de haberlo encontrado con vida. Solo tenía unos golpes y raspones. Estaba muy deshidratado, débil, pero lúcido y consciente aún .

Se recuperó con los días, retomo sus quehaceres y quedó para siempre en la familia , el recuerdo del misterioso sueño que salvó la vida de Juan.

 

Del Anecdotario y Escribiendo Sueños de Mabel Poblette. Año 2025.

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