El traqueteo del auto al cruzar la zanja mal cerrada se convirtió en la banda sonora cotidiana de San Antonio Oeste. Basta recorrer unas cuadras para comprobar la herida abierta en la trama urbana: donde antes corría la cinta negra y continua del pavimento, hoy asoman franjas transversales de adoquines o ripio apelmazado.