Polémica en el Concejo de San Antonio Oeste: La nocturnidad del parador de la Quinta Bajada en el centro del debate

San Antonio Oeste.- La próxima licitación del parador de la quinta bajada en Las Grutas se ha convertido en el epicentro de una acalorada controversia en el Concejo Deliberante de San Antonio Oeste. La discusión central gira en torno a la posibilidad de que el futuro concesionario pueda operar en horario nocturno, una cuestión que divide aguas entre los ediles y reaviva viejas polémicas sobre el manejo de los espacios costeros.

La concejal Carina Avaca, del bloque Primero Río Negro, ha manifestado una postura firme y clara: «no a la noche» para el parador de la quinta bajada. Según la edil, no estarían dadas las medidas de seguridad y control necesarias para permitir el funcionamiento nocturno en esa unidad turística fiscal.

Sin embargo, esta postura pareciera desconocer la dinámica de los principales centros turísticos del país. Resulta hasta irrisorio plantear un destino como Las Grutas —que cada verano convoca a miles de jóvenes de toda Argentina y países limítrofes— bajo un concepto restrictivo y sin una oferta nocturna acorde a su público. Pretender un turismo sin nocturnidad es ir a contramano de lo que buscan quienes eligen este destino para sus vacaciones.

Esta aparente contradicción en los criterios se agudiza cuando a escasos 100 metros, el parador de la cuarta bajada opera con normalidad durante la noche. ¿Por qué uno sí y otro no? ¿Cuáles son los argumentos técnicos y normativos que justifican esta diferencia? Son las preguntas que resuenan en los pasillos del municipio y entre los vecinos de la villa balnearia.

El debate se torna aún más complejo con los rumores que circulan extraoficialmente. Fuentes cercanas al oficialismo sugieren que Juntos Somos Río Negro (JSRN) ya tendría un candidato «puesto a dedo» para quedarse con la concesión del parador de la quinta bajada. Esta versión, si bien no ha sido confirmada, añade una capa de suspicacia política a una discusión que debería centrarse en el desarrollo turístico y el bienestar de la comunidad.

La pregunta que subyace en todo este asunto es cuál sería el impedimento real para que el parador de la quinta bajada tenga actividad nocturna si se cumplen todas las reglamentaciones vigentes. Si el futuro concesionario se compromete a invertir en las medidas de seguridad, insonorización y control que exija la normativa, ¿por qué negarle de antemano esa posibilidad?

La comunidad de San Antonio Oeste y Las Grutas espera un debate transparente y fundado en el Concejo Deliberante. La decisión que se tome no solo afectará el futuro de un parador, sino que también sentará un precedente sobre el modelo de desarrollo turístico que se quiere para uno de los destinos más importantes de la Patagonia. La coherencia, la igualdad de condiciones para los inversores y el cumplimiento de las normativas deberían ser los pilares de cualquier decisión, por encima de las internas políticas y los intereses particulares.

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