La Crítica Unidireccional: Una Vieja Escuela Aburrida en San Antonio Oeste
En la era digital, donde la voz de la ciudadanía tiene mil canales para expresarse, hay un fenómeno que, lejos de ser influyente, se está volviendo monótono y predecible : la crítica radiofónica unidireccional.
En San Antonio Oeste, Río Negro , empezamos a ver cómo aquellos que desde la comodidad de un micrófono solo arremeten contra la gestión municipal —sabiendo que no habrá un golpe de vuelta ni un debate real— están quedando relegados. Se vuelven aburridos, acartonados , parte de una escuela de comunicación tan pasada de moda como un dial fijo en un mundo de streaming .
La Crítica como Golpear al Muñeco
Sin hacer una defensa de gestión alguna, hay que señalar que el hecho de «pegarle al Municipio» por el simple placer de la acción se está volviendo cansador y sin sentido .
La crítica es necesaria , y señalar que no está bien debe ser precisa y constructiva . Pero cuando el micrófono se convierte en una vía fácil para el ataque constante, se transforma en algo vacío, en golpear al muñeco : una acción sin riesgo, sin consecuencia real y que no invita a la reflexión. La gente nota esta falta de sustancia.
La Analogía con Richard Sennett: El «Hombre Flexible» vs. La Crítica Rígida
Esta rigidez nos recuerda al sociólogo Richard Sennett . En su análisis de las transformaciones del trabajo y la vida moderna, Sennett critica la rigidez burocrática y celebra, con cautela, la figura del «hombre flexible» que se adapta y negocia en un entorno cambiante.
- El Crítico Acartonado: Representa la vieja burocracia de la información; una voz rígida, predecible y que no se exponen a la reciprocidad . Es un monólogo que opera bajo un código inmutable: yo crítico, tú callas o eres ignorante.
- La Ciudadanía Digital: Es el «hombre flexible» de la opinión. Busca canales dinámicos, que ofrecerán diálogo, pluralidad y respuesta . No se conforma con el sermón, sino que exige el debate.
La gente hoy tiene una infinidad de canales digitales para informarse. Ya no necesito un «decidor» que les dicte la verdad desde un púlpito radial. Cuando la crítica carece de riesgo, honestidad de debate y réplica , pierde su filo.
En el San Antonio Oeste de hoy, esos decidores no están generando cambio en la opinión pública . La rigidez de su monólogo es su condena al olvido, pues la flexibilidad y la multiplicidad de voces siempre terminan ganando en la conversación. El verdadero poder ahora reside en el diálogo preciso, no en el ataque seguro.