En un encuentro que evocó la épica de sus mejores tiempos, con globos incluidos y una estética que remite a la década dorada del partido, el PRO selló su relanzamiento en Parque Norte. Con Mauricio Macri a la cabeza, el espacio volvió a mostrar músculo político rodeado de sus figuras más relevantes: los tres gobernadores propios, intendentes, diputados y senadores que hoy sostienen la estructura amarilla en todo el país. Quienes esperaban un cambio radical en la dinámica de los actos frente al dominio libertario se equivocaron, ya que la cumbre mantuvo el formato tradicional de oradores rotativos y transmisión en vivo, extendiéndose por casi tres horas de definiciones políticas de fondo.
Mauricio Macri cerró la jornada con un discurso de media hora que buscó equilibrar el apoyo al gobierno de Javier Milei con la preservación de la identidad propia. El ex presidente fue tajante al afirmar que el PRO jamás será un obstáculo para el cambio ni se posicionará como oposición, subrayando que el objetivo es que la gestión actual tenga éxito. Sin embargo, marcó una distancia estratégica al señalar que su partido no viene a reemplazar el rumbo, sino a completarlo, aclarando que el respaldo parlamentario no implica coincidir en absolutamente todas las decisiones del «mileísmo».
Durante el evento, otras voces de peso reforzaron este sentido de pertenencia y autonomía. Cristian Ritondo, jefe del bloque en la Cámara Baja, reivindicó la historia del espacio recordando sus inicios en 2003 y aseguró con firmeza que sin el apoyo del PRO no habría sido posible alcanzar la estabilidad económica ni las bajas de impuestos que hoy celebra el Gobierno. Por su parte, figuras como María Eugenia Vidal e Ignacio Torres ya pusieron la mirada en el horizonte de 2027, afirmando que el partido se está preparando para competir en todo el país y recuperar el liderazgo perdido.
La gestión también tuvo su lugar en los discursos de los gobernadores. Rogelio Frigerio destacó la resiliencia de las provincias, definiéndose como especialistas en gestionar sin recursos y con transparencia, mientras que Jorge Macri dio el puntapié inicial asegurando que el partido está «de pie y vivo». Finalmente, Soledad Martínez resumió el espíritu de la jornada al advertir que, aunque muchos los subestimaron, el PRO conoce el camino para volver a gobernar. El mensaje final de Macri resonó como un mantra para la militancia presente: existe una diferencia enorme entre el primer paso y el próximo, y ellos se autoperciben, precisamente, como ese paso siguiente.