La temporada de verano no es solo sol y playa; es también un enorme experimento de convivencia social. Cuando miles de personas convergen en un mismo espacio geográfico, el «orden» se vuelve un bien tan preciado como la sombra.
La temporada de verano no es solo sol y playa; es también un enorme experimento de convivencia social. Cuando miles de personas convergen en un mismo espacio geográfico, el «orden» se vuelve un bien tan preciado como la sombra.