
El Coliseo Eduardo Dibós se cargó de expectativa con la final del básquet que protagonizaron Argentina y Puerto Rico en los Juegos Panamericanos de Lima. «Tickets, tickets. Compro sus tickets», era la frase más escuchada en las inmediaciones del estadio, donde los revendedores de las entradas exigían 300 soles (90 dólares) para los fanáticos que buscaban una localidad a último momento.








