
Las horas previas a la votación hirvieron en rumores y sondeos más o menos clandestinos. La jornada no es decisiva, pero hay mucho en juego: un resultado u otro en las primarias marcará la recta final hacia las elecciones generales de octubre y puede conceder ventaja a uno de los bandos. Tanto Mauricio Macri como Alberto Fernándezdicen sentirse seguros de la victoria. El viernes, los mercados financieros, donde el apoyo a Macri es rotundo, tuvieron una jornada casi eufórica: los inversores apostaron por un éxito del actual presidente.








