La preocupación por la contaminación en San Antonio Oeste, un fantasma que recorre la ciudad costera rionegrina desde hace años, ha cobrado nueva fuerza tras una reciente denuncia del concejal Matías Rodríguez. El edil alertó sobre la extracción de material de una cantera presuntamente impactada por residuos de la ex Geotécnica para ser utilizada en el relleno de calles .
Esta grave acusación ha encendido las alarmas en una comunidad ya sensibilizada por años de presunta inacción de las autoridades ante la problemática ambiental. A pesar de las denuncias presentadas ante la fiscalía local, la intención inicial de los funcionarios municipales era continuar con el relleno, generando una profunda inquietud entre los vecinos.
Días atrás, una conferencia de prensa en la municipalidad terminó en un enfrentamiento de opiniones entre los miembros de la multisectorial ambiental y los funcionarios, reflejando la tensión existente en la ciudad. Actualmente, una medida judicial ha detenido el relleno y la consolidación de las calles, dejando en suspenso una obra que podría acarrear riesgos ambientales adicionales.
Este nuevo episodio se suma a la ya preocupante situación generada por la actividad de Alcalis de la Patagonia , una empresa que emplea a más de 300 familias y cuya importancia económica es innegable para la ciudad. Sin embargo, desde diversas miradas, se denuncia un reiterado incumplimiento de los protocolos ambientales por parte de la empresa, con la presunta complicidad de gremios, autoridades ambientales y entes de control. La zona de sacrificio «Bajo El Riñón» , destinada al vertido de efluentes industriales, es un testimonio palpable del impacto ambiental, presentando un paisaje desolador de suelo sin vida. A esta situación se suma la grave denuncia de vertidos de material nocivo a escasos metros de la marea, una acción que amenaza directamente al ecosistema marino.
Pero la problemática de la contaminación en San Antonio Oeste no se limita a las actividades industriales. La comunidad también sufre las consecuencias de un sistema cloacal deficiente , donde el lugar de vertido de los líquidos cloacales no es el adecuado . Esta situación provoca que, desde hace años y hasta la fecha, estos líquidos vuelvan a la ría sanantoniense , generando un foco de contaminación constante en un cuerpo de agua de gran valor ecológico y turístico.
La multisectorial ambiental, conformada por profesionales capacitados, lleva tiempo intentando visibilizar las consecuencias de esta problemática, advirtiendo sobre un aumento de la mortalidad anticipada en la población. Sin embargo, sus voces parecen chocar contra la indiferencia de quienes tienen la responsabilidad de actuar.
El fantasma de la contaminación sobrevuela nuevamente San Antonio Oeste, mostrando múltiples rostros y abriendo un capítulo que la comunidad teme que no tenga un final feliz. La exigencia de respuestas, acciones concretas y un compromiso real con la salud y el medio ambiente es cada vez más fuerte en esta ciudad rionegrina, donde la protección de su entorno natural debería ser una prioridad ineludible.