El conjunto de San Antonio Oeste pisa fuerte en la primera fase del certamen nacional. Con la convicción del trabajo colectivo y la pertenencia como bandera, el cuerpo técnico resalta la madurez competitiva frente a rivales de gran presupuesto, el salto institucional y el respaldo incondicional de su gente.
La travesía del Club Talleres de San Antonio en el Torneo Regional Federal Amateur 2026 representa mucho más que un fixture exigente: es la confirmación de un proyecto que se anima a medirse mano a mano con estructuras de mayor envergadura. Con la intensidad propia de la competencia federal, Yafar Karam -integrante de la dupla técnica junto a Imanol Lemos- puso en valor la entereza de un plantel que asimiló el roce rápidamente y demostró argumentos para plantarse ante cualquiera.
«Como cuerpo técnico lo vivimos con mucha alegría. Más allá de que el debut no nos favoreció en el marcador, desde que asumimos con Imanol los desafíos nunca pararon», remarcó Karam, haciendo memoria del camino recorrido: la Supercopa frente a Ferro, la Finalísima ante el monarca de la Línea Sur y el certamen local que sirvió de antesala al salto nacional. «Trabajamos durísimo para que la institución y cada futbolista llegaran en su mejor versión».
Esa preparación rindió frutos inmediatos sobre el césped. «Quedamos muy conformes porque confirmamos que estamos a la altura. Le jugamos de igual a igual a Jorge Newbery y repetimos esa postura en Villalonga, donde además el resultado nos dio la razón», sostuvo. Para una conducción técnica joven, la cita federal se transformó en un posgrado acelerado: «Son torneos más complejos que nos dan un aprendizaje enorme. En el debut perdimos por detalles mínimos, pero corregimos a tiempo durante la semana y esos ajustes se vieron con claridad en el siguiente partido».
La fuerza de lo propio frente a las billeteras pesadas
El recorrido deportivo corre en paralelo a la realidad institucional. Karam no eludió la marcada disparidad económica que suele marcar la tónica de la categoría. Mientras clubes como Deportivo Villalonga apelan a refuerzos foráneos de peso -incorporando a futbolistas rentados de la liga bahiense-, Talleres sostiene su ilusión con talento regional y recursos genuinos.
«Institucionalmente estamos en pleno crecimiento. La brecha se nota cuando salimos a la región, pero acá se labura incansablemente», puntualizó el entrenador. «Otros clubes tienen espaldas para solventar contrataciones de afuera; nosotros competimos con lo nuestro, exprimiendo al máximo las herramientas que tenemos a mano, tanto en el verde césped como en la faz dirigencial».
Detrás de cada viaje y cada jornada hay una red comunitaria que tracciona en silencio: «La gente que colabora lo hace por pura pasión. Tanto los jugadores como el cuerpo técnico tiramos del carro a puro pulmón y sacrificio», valoró Karam, invitando a ponderar el proceso global por encima de la frialdad de las estadísticas.
Convicción táctica y armonía interna
Lejos de atarse a esquemas rígidos, el equipo exhibió flexibilidad táctica para responder a las exigencias de cada compromiso, alternando de su habitual 3-5-2 a un 5-4-1 que blindó líneas sin resignar protagonismo. Esa ductilidad se sostiene en la salud del vestuario.
«La clave de este presente es la unión del grupo», sentenció Karam. «Acá no hay dueños del puesto: el que va al banco empuja con el alma y el que queda afuera alienta desde la tribuna. Esa convivencia sana genera un clima de trabajo impecable. La rivalidad interna existe, pero es constructiva y leal, y eso es lo que hoy vuelve a Talleres un rival sumamente incómodo y competitivo».
El abrazo de la tribuna aurinegra
El arraigo popular terminó de consolidar el ciclo. Para un cuerpo técnico que daba sus primeros pasos con la incertidumbre lógica del inicio, la respuesta del hincha funcionó como el combustible definitivo.
«Un agradecimiento enorme a toda la hinchada de Talleres, que está al pie del cañón en las buenas y en las malas, haciéndose sentir siempre con mensajes de aliento. Siendo técnicos jóvenes podíamos haber pasado inadvertidos, pero el afecto se sintió desde el día uno», reconoció con emoción. «Por suerte pudimos retribuir ese cariño con entrega adentro de la cancha. Estoy feliz en este club, que para mí ya es una segunda casa».
Audio de la entrevista:
