El secretario de Planificación, Obras y Servicios Públicos, Cristian Berbel, confirmó que el municipio trabaja junto a una consultora en un anteproyecto de planificación urbana para toda la comarca. Advirtió que el crecimiento vinculado a la nueva matriz productiva, sumado a la expansión turística y poblacional, obliga a dejar atrás la mirada de “pueblo” y comenzar a pensar en ciudades productivas y planificadas.
La transformación de la matriz productiva de San Antonio Oeste, Las Grutas y el Puerto del Este plantea nuevos desafíos para el desarrollo urbano de la comarca. Frente a este escenario, la Municipalidad de San Antonio Oeste comenzó a trabajar junto a una consultora especializada en planificación de ciudades para elaborar un anteproyecto urbanístico que permita proyectar el territorio con una mirada de largo plazo, con un horizonte de 40 a 50 años.
Así lo explicó el secretario de Planificación, Obras y Servicios Públicos, Cristian Berbel, quien señaló que actualmente se encuentra trabajando con una consultora que analiza las características urbanas y territoriales de San Antonio, Las Grutas y el Puerto.
“Estamos trabajando con cuestiones urbanísticas, San Antonio, Las Grutas y el Puerto, con una consultora. Estamos viendo el principio de la transformación de lo que va a ser toda la comarca”, explicó el funcionario.
Berbel sostuvo que el objetivo no es resolver solamente las necesidades actuales, sino anticiparse a los cambios que generará la incorporación de nuevas actividades productivas vinculadas con los hidrocarburos, el GNL y el crecimiento de las inversiones en la región.
“Estamos trabajando sobre San Antonio, Las Grutas y el Puerto de acá a 40 o 50 años. Es un proyecto que nos va a poner a prueba a todos, no solo a los que estamos ahora, sino también a los que vienen en el futuro”, afirmó.
Una nueva matriz productiva
El funcionario consideró que la comarca atraviesa un cambio de paradigma. Históricamente, San Antonio Oeste y Las Grutas estuvieron vinculadas principalmente con la pesca y el turismo, mientras que el Puerto del Este tuvo una dinámica portuaria específica. La llegada de la actividad hidrocarburífera incorpora una nueva matriz productiva que puede acelerar el crecimiento poblacional, urbano y económico.
“Siempre fueron ciudades relacionadas a la pesca y al turismo, y ahora una nueva matriz productiva se va a incorporar a la sociedad. Eso conlleva muchos cambios”, señaló Berbel.
En ese sentido, remarcó que el crecimiento de San Antonio Oeste y Las Grutas ya venía produciéndose a un ritmo importante y que las nuevas inversiones pueden profundizar esa tendencia.
“Son ciudades que crecieron muy rápido, con un crecimiento exponencial, que sumado a esta nueva matriz productiva aceleraría ese crecimiento. Por lo tanto, tenemos que estar preparados”, sostuvo.
Para Berbel, uno de los primeros cambios que debe producirse es en la manera de pensar el territorio.
“Tenemos que dejar de pensar San Antonio, Las Grutas y el Puerto como pueblos. Tenemos que cambiar ese chip y empezar a verlos como ciudades productivas, ciudades con mucho crecimiento”, planteó.
Telecomunicaciones: inversiones por más de $3.000 millones
Como ejemplo de los cambios que ya comienzan a manifestarse, Berbel mencionó una reunión mantenida con la empresa de telecomunicaciones Claro, que presentó proyectos de inversión para ampliar la cobertura de telefonía móvil, telecomunicaciones e Internet en la zona.
Según explicó, las inversiones superarían los 3.000 millones de pesos y no estarían directamente vinculadas con la actividad hidrocarburífera, sino con la expansión que ya demanda el crecimiento de las localidades.
“Las empresas de telecomunicaciones, de telefonía móvil y de Internet ya están pensando en la expansión de San Antonio, Las Grutas y el Puerto”, indicó.
Para el funcionario, este tipo de inversiones demuestra que el desafío no se limita exclusivamente al desarrollo de Vaca Muerta, los hidrocarburos o el GNL, sino que existe un conjunto de actividades que comenzarán a requerir infraestructura, servicios y nuevas respuestas urbanas.
“Son desafíos que tenemos que empezar a tener en cuenta, no solo por esta matriz productiva de los hidrocarburos, sino por todo el derrame que va a venir y que va a conllevar eso”, afirmó.
El parque industrial, una pieza clave
En este contexto, Berbel consideró fundamental contar con un parque industrial acorde con las futuras necesidades productivas.
El funcionario cuestionó las condiciones actuales del área industrial y sostuvo que las aproximadamente diez hectáreas existentes no reúnen todas las características necesarias para funcionar como un verdadero parque industrial.
“Lo que tenemos hoy, lamentablemente, no tiene características de parque industrial. Son diez hectáreas que solamente tienen agua, luz y alumbrado público. No tienen gas, cloacas, desagües pluviales, cordón ni asfalto”, enumeró.
A su entender, la discusión sobre el valor de la tierra debe analizarse también en función de las obras de infraestructura necesarias para poner en funcionamiento un área industrial de mayor escala.
“Los valores con los que estamos vendiendo, según la Carta Orgánica, el metro cuadrado de tierra fiscal no alcanza para ejecutar este tipo de obras”, explicó.
Más allá de la discusión política que se generó alrededor del proyecto, Berbel defendió la necesidad de avanzar con un parque industrial que permita atraer inversiones y generar empleo local.
“Es fundamental. No podemos dejar pasar el tren de esta oportunidad que se viene para San Antonio”, afirmó.
En ese escenario, planteó además una competencia por atraer inversiones entre San Antonio Oeste y Sierra Grande, particularmente frente al desarrollo de proyectos vinculados con el petróleo, el GNL y la petroquímica.
“Como cabecera de lo que es el GNL, necesitamos estar a la altura de esos proyectos y poder competir. Tenemos que generar un parque industrial con las condiciones necesarias para que esas empresas quieran instalarse en San Antonio”, sostuvo.
El objetivo, agregó, es que la llegada de grandes empresas no se traduzca solamente en inversiones externas, sino también en oportunidades para proveedores y trabajadores locales.
“Tenemos que ofrecerle a esas empresas un parque industrial acorde para ganar esa tentativa de que vengan a San Antonio y que sean los sanantonienses los que presten los servicios para esas empresas”, remarcó.
Planificar más allá de los barrios
Berbel reconoció que el municipio enfrenta una limitación en materia de capacidad técnica para abordar un proceso de planificación urbana de semejante magnitud. Por ese motivo, consideró necesario recurrir a especialistas externos.
“Cuando surgen estos proyectos empezás a ver que no solamente tenés que resolver esta cosita de acá o esta cosita de allá, sino que son varias ramificaciones que tenés que resolver”, explicó.
En ese sentido, señaló que el crecimiento de una ciudad no puede reducirse a la construcción de barrios y la provisión de servicios básicos.
“El crecimiento de una ciudad no está dado solamente por armar un barrio, dotarlo de agua y luz y olvidarse. El crecimiento bien pensado y bien planificado requiere resolver cuestiones viales, residuos, industrias y zonificaciones”, sostuvo.
Berbel recordó que el Código de Ordenamiento Territorial municipal se encuentra vigente desde 2018, aunque consideró necesario introducir modificaciones vinculadas con las nuevas perspectivas de crecimiento demográfico y productivo.
Una comarca con límites territoriales
Otro de los factores que deberán ser contemplados en la planificación es la disponibilidad de suelo urbano.
Berbel explicó que San Antonio Oeste tiene condicionantes geográficos que limitan su expansión y que el crecimiento deberá orientarse principalmente hacia el oeste.
“San Antonio no tiene prácticamente lugar para crecer porque estamos rodeados de agua al norte, al sur y al este. Tenemos que crecer hacia el oeste”, explicó.
La situación adquiere mayor complejidad si se analiza el conjunto de la comarca, debido a la extensión territorial existente entre San Antonio Oeste, Las Grutas y el Puerto del Este y a la existencia de tres ejidos municipales.
La consultora que comenzó a trabajar con el municipio ya realizó visitas al territorio para conocer sus características.
Según relató Berbel, los especialistas señalaron la particularidad de una comarca extensa y dispersa, donde las localidades no se encuentran concentradas en un único núcleo urbano.
La empresa contratada cuenta, según explicó el funcionario, con antecedentes en proyectos de planificación y urbanización de gran escala, entre ellos la urbanización de la Villa 31 en la Ciudad de Buenos Aires.
Un plan para los próximos 40 o 50 años
El trabajo iniciado apunta ahora a la elaboración de un anteproyecto de planificación urbana integral para San Antonio Oeste, Las Grutas y el Puerto del Este.
La intención es contar con una herramienta que permita anticipar el crecimiento poblacional, industrial, turístico y de servicios, evitando que la expansión territorial se produzca sin una planificación acorde.
“Nosotros sabemos que no tenemos toda la capacidad técnica para pensar estos proyectos. Por eso estamos trabajando con una empresa que se dedica a hacer planificación de ciudades”, explicó Berbel.
La propuesta busca, en definitiva, preparar a la comarca para una transformación que el funcionario considera inevitable y que ya comenzó a manifestarse con nuevas inversiones y proyectos.
“Queremos tener un anteproyecto para un plan urbanístico de San Antonio, Las Grutas y el Puerto, para poder pensar San Antonio a 40 o 50 años”, concluyó.